Cómo se mide (y se sobreestima) la economía informal
Es común leer que "más de la mitad del mundo trabaja de manera informal". La cifra existe y viene de una fuente real, pero la definición detrás de ella es más específica, y más discutible, de lo que sugiere el titular.
De dónde sale la cifra
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó en 2018 la tercera edición de su informe "Women and Men in the Informal Economy: A Statistical Picture", que estimó que cerca del 60% de la población empleada del mundo trabaja en la economía informal. La proporción varía enormemente por región: es sustancialmente más alta en África y el sur de Asia, y considerablemente más baja en Europa y América del Norte.
Qué cuenta como "informal"
La OIT distingue dos cosas que suelen mezclarse en el uso cotidiano del término. El "sector informal" se refiere a empresas o unidades productivas que no están registradas legalmente. El "empleo informal" es una característica del puesto de trabajo (falta de contrato escrito, de seguridad social o de protección legal básica) y puede darse incluso dentro de una empresa registrada y formal. Un trabajador sin contrato en una empresa legalmente constituida cuenta como empleo informal, aunque la empresa misma sea parte de la economía formal.
Esta distinción, adoptada formalmente por los estadísticos del trabajo reunidos por la OIT a comienzos de los 2000, importa porque una política dirigida a "formalizar empresas" no necesariamente mejora las condiciones de alguien con empleo informal dentro de una empresa que ya es formal.
Por qué la comparación entre países es difícil
Cada país mide esto con su propia encuesta de hogares o de fuerza laboral, con preguntas, umbrales y periodicidad distintos. Un cambio menor en cómo se pregunta por el registro de un negocio, o en qué tan reciente es la encuesta, puede mover la cifra nacional varios puntos porcentuales sin que haya cambiado nada en la economía real. En América Latina, distintos informes de organismos regionales han situado la proporción de empleo informal por encima del 50% en varios países, pero las metodologías nacionales no siempre son directamente comparables entre sí ni con el promedio global de la OIT.
La confusión con la renta complementaria
Una persona con un empleo formal de tiempo completo que además genera un ingreso adicional por cuenta propia (una changa de fin de semana, una venta ocasional) no necesariamente aparece como "informal" en las encuestas, dependiendo de cómo se defina la actividad principal. Esto significa que buena parte de lo que coloquialmente se llama "renta complementaria" no queda capturado, ni a favor ni en contra, por la estadística de informalidad laboral. Son dos mediciones distintas que conviene no combinar sin aclarar la definición usada.
La lectura honesta del dato
El 60% global de la OIT es una cifra real, con metodología pública y revisada por pares dentro del sistema de estadística laboral internacional. El problema no es la cifra en sí, sino usarla como si describiera una sola realidad homogénea. Describe un promedio ponderado de definiciones nacionales distintas, aplicadas a economías con estructuras de empleo muy diferentes entre sí.